El vértigo refractario representa un reto terapéutico en otoneurología, especialmente en pacientes con síndromes vestibulares crónicos (como vértigo persistente postural-perceptual, secuelas de neuritis vestibular o enfermedad de Ménière).

En este contexto, la rTMS surge como una herramienta neuromoduladora dirigida a las redes corticales vestibulares.

La rTMS actúa sobre la Corteza vestibular (regiones temporoparietales) y corteza prefrontal dorsolateral generando modulación de excitabilidad cortica, reorganización neuroplástica y mejora en la compensación vestibular central.

  1. Helmchen C, et al. Neural correlates of vestibular compensation and neuromodulation. 2023–2024.